Kylla Piqueras

La experiencia espiritual implica mirar más allá de la mirada, ser y estar más allá del tiempo y del espacio convencionales, percibir y vivenciar trasfondos, intersticios y planos de la realidad que sólo se revelan a quienes están abiertos a la comunión consigo mismos y con la sabiduría de las tradiciones espirituales y luminosas. Ser artista, en el caso de Kylla Piqueras, implica latir en el pulso de la realidad inmediata, cotidiana y colectiva, sí, pero sobre todo en los planos de la conciencia a los que accede mediante una praxis artística no convencional, libre y abductiva. Implica ser cuerpo en danza  y en acción performática, así como cuerpo energético que descoloca, vía la meditación y otras prácticas, la prosa de la vida. Implica ser una virtuosa amanuense, profundamente creativa, del espíritu y de su propia energía, que entiende la creación artística como un estar en el mundo con un mundo propio. Ser del mundo sin ser del mundo.